jueves, diciembre 15, 2011
James Poet Rodriguez
Descripción Con fragmentos dejados por Bataille, Thadée Klossowski estableció este casi libro, donde el ensayista vuelve sobre y balancea una de las preocupaciones obsesivas de su grupo (Caillois, Dumézil), heredadas de la sociología francesa y cribadas por las decisivas relecturas hegelianas de Alexandre Kojéve: lo sagrado y lo profano. El hombre es capaz de religión porque tiene la facultad de lo discontinuo, frente a los animales, que están sometidos a la continuidad compacta e ignara. Por discontinuo, el hombre tiene algo de sagrado y de extraño para sí mismo. Las tres categorías se deslizan mutuamente en Bataille y conducen a otro tema obsesivo del autor: la gratuidad Indica, el exceso libidinal, el lujo y el despilfarro que se asocian a los fenómenos religiosos. A medida que se aleja de sí mismo en la historia, el hombre intenta recuperar a través de la religión esa inmediatez que resulta propia de los dioses. Por ello, lo religioso es inherente a toda cultura, a la vez que, por medio del sacrificio (la destrucción que sacraliza) introduce en ella un factor de entropía, de desorden, de caótico retorno al origen, lo cual impone una restauración que se basa en otra idea religiosa: el orden inmanente del mundo, la inteligencia creadora de los dioses. Fiesta, rito, religión y guerra son constantes en toda organización humana que han hecho pensar en su carácter ahistórico, arquetípico, quizás en su eternidad. En todas ellas hay la alteridad absoluta que Otto subraya como rasgo distintivo de lo sacro. Bataille, al igual que sus compañeros del Colegio de Sociología, se interroga ante tales constancias. Menos hábil como escritor que Caillois, menos casuístico y erudito que Dumézil, más filosófico, abstracto y germanizante, Bataille ofrece una sintética hierología o fenomenología de la religión, que se propone como fundamento y consecuencia del razonamiento sociológico.